Ofrendas              

“Reparte a siete, y aún a ocho, porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.” Eclesiastés 11:2

Dios nos ha levantado como un regimiento valiente que está dando cruenta batalla para evitar que el enemigo, el diablo mentiroso y derrotado arrastre nuestros hijos y los destruya. No le vamos a permitir que atormente a nuestros hijos del alma y para eso nos hemos organizado, con diversas estrategias que Dios nos ha dado. Desde el ayuno, la oración, los CLAMORES UNIDOS, y diversas actividades y hemos visto la gloria de Dios en todo momento. La Palabra es un alimento que agiganta nuestra fe. Dice, en Isaías 49: 25, “…Y YO SALVARÉ A TUS HIJOS.” Le creemos a Dios y a Su Palabra para poder dar las batallas que damos. Y hemos visto los frutos gloriosos.

Para llevar adelante esta gran responsabilidad que Dios ha puesto sobre nuestros hombros, necesitamos que te unas hombro con hombro y nos ayudes a levantar nuestras manos. Te aseguro que nos enfrentamos muchas veces con gigantes intimidantes en el camino. Entre ellos está el financiero. Yo necesito de tu constante oración para que Dios me imparta las fuerzas físicas y económicas para continuar llevando a cabo todo lo que El me ha dado para bendición de millares de madres y sus hijos. Y no sólo lo que hasta aquí hemos venido haciendo, sino nuevos proyectos que Dios continúa mostrando que colmarán de bendición a las madres, sus hijos y sus hogares.

Cada vez que Dios mueve los corazones y en amor sostienen este Ministerio con sus ofrendas, la bendición no sólo se recibe acá, no, la bendición rebota en las vidas de los que amas y en tu propia vida. Te diré cómo cada centavo es invertido en esta obra que Dios ha levantado como estandarte de los últimos tiempos.

Uno de los pilares de este Ministerio es la CORRESPONDENCIA: Es por medio de la misma que llevamos Palabra de vida, de paz, de consuelo y esperanza a miles de madres afligidas, agobiadas por la pena y el dolor. Tengo esas cartitas donde me hablan del aliento que reciben al leer los mensajes que les enviamos llenos de amor y de revelación de Dios.


Estamos reorganizando nuestra oficina, ampliándola. Hemos adquirido nueva impresora, reinstalado la iluminación, adquirido anaqueles, y en fin los equipos que hacen una oficina adecuada para prestar servicios eficientes, como merecen y necesitan las miles de madres a las que ofrecemos nuestra atención.

Junto a las madres, no podemos dejar de mencionar LOS CONFINADOS, que me escriben. Son los hijos de miles de madres que yacen tras las rejas y muchísimos de ellos ya le sirven al Señor allí dentro y también reciben una atención muy especial. Las madres reciben profundo aliento en sus corazones al saber que sus hijos en los penales están siendo sostenidos en oración y están recibiendo todo nuestro apoyo y consolación por medio de correspondencia que continuamente les enviamos. Les enviamos libros y la Revista La Fe en Marcha del Evangelista Yiye Avila, en la cual aparece la Sección, LUZ EN LA GALERA, que Dios me dio para ellos en el 1990, cuando me desenvolvía como directora del Departamento de Editoría, en Cristo Viene. Esa Sección de LUZ EN LA GALERA, ha venido a ser un hermoso aliciente para miles y miles de confinados en los diferentes penales.

El segundo renglón de gran importancia que ha venido a ser de gigante bendición son LOS TRES CLAMORES NACIONALES , que ofrecemos durante el año donde acuden las familias completas de todo PUERTO RICO. Y como es sabido nos hemos movido a llevar estos CLAMORES FUERA DE PUERTO RICO. Como hicimos este años que estuvimos en HARTFORD y en TRENTON. Esto trae bendición gigante a cada madre. Estos CLAMORES requieren una gran inversión financiera. La bendición gigante que los mismos proveen me hacen lanzarme en fe para que éstos se perpetúen hasta que suena la Trompeta.

Las madres esperan con anhelo ese GRAN DIA DE AYUNO NACIONAL DE MADRES UNIDAS EN CLAMOR A DIOS. Como Dios guardó y protegió a Su pueblo en los Campamentos de Gosén, así guardará y cuidará nuestros hijos y hogares, en estos días terribles donde la caravana de la muerte atraviesa el planeta en una violencia avasalladora.

Además de todo mi profundo empeño de llevar la Palabra a las familias para que vengan a Cristo, y los hogares sean bendecidos, utilizando diversos medios, está mi PROGRAMA DE TELEVISIÓN. Por cerca de 20 años hemos estado llevando esta bendición a cada hogar, con una audiencia gigante. Miles y miles se benefician de todos los testimonios que les presento y de la Palabra que se ministra semana tras semana. Hay que avanzar y llevar esta Palabra de vida y de salvación, antes de que sea muy tarde para muchos. Millares están en la balanza y Dios nos ha puesto en este Ministerio para traer almas a los pies de Jesucristo antes del retorno de Su Venida, antes del Rapto de la Iglesia. Oramos y clamamos para que se rompan los yugos y las ataduras que ligan a miles, y sean desatados y entren al redil que los conducirá a la Vida Eterna.

Tu aportación es de vital importancia para continuar adelante. Queremos mantener todo lo que Dios nos ha dado, y añadir nuevos proyectos y nuevas bendiciones que Dios desea para las MADRES Y SUS HOGARES. Gracias por tu ofrenda de amor. Dios multiplicará la más mínima aportación que deposites en este Ministerio de Fe. Tu fidelidad a Dios ha contribuido un paso más para que el Evangelio se predique en toda la tierra. Tiempos finales y decisivos vivimos, la maldad multiplicada, la violencia y la mortandad parece que mermará la población de nuestro planeta. Hay que avanzar, es a prisa dice el Señor. No nos podemos detener en el camino. Las madres ya no lloran, ellas gritan de dolor. Quiero cubrir el máximo de territorio y poder llevar la Palabra y el aliento a una gran mayoría de hogares y familias. Tu contribución será el eje que me conduzca en este gran reto. Deseo hacer folletos, material de aliento y ponerlo a disposición de ellas. Los gastos de imprenta son astronómicos.

Pero, con Cristo todo es posible. Tu oración a favor de este Ministerio es de vital importancia. Esto moverá la MANO DE DIOS poderosamente.

Hemos abierto una cuenta en el Banco Popular, con un número que te ponemos a tu disposición para que te muevas conforme el Espíritu de Dios te guíe. El número es: 069235511. Es muy conveniente que me envíes por correo o por Internet el recibo del depósito para poder escribirte y enviarte un mensaje y detalle de agradecimiento.

También puedes utilizar el sistema WESTERN UNION. Sólo deposita en el que te quede más cercano, allí te dan un número el cual me haces llegar, bien por teléfono o por Internet. Mi número de Teléfono es el 1-787-898-3446. Email: madresunidas07@aol.com Tan pronto reciba el número de depósito, sencillamente voy al Western Union más cercano y recojo el donativo. Dios no fallará en recompensarte ampliamente, como sólo El sabe hacerlo y multiplicará al ciento por uno, la más mínima aportación. DIOS BENDICE AL DADOR ALEGRE.


“Echa tu pan sobre las aguas; porque después
de muchos días lo hallarás” Eclesiastés 11:1


Con el amor de una madre, te saluda Hna. Gloria M. Velázquez

 

ENVIA TU OFRENDA A   MADRES UNIDAS EN CLAMOR A DIOS  

                                          Hna. Gloria M. Velázquez  

                                          P.O. BOX 509   

                                          CAMUY, PR 00627